El lobo estepario se encontraba, según su personal opinión, totalmente ajeno a la esfera burguesa, ya que no conocía ni vida en familia ni ambiciones sociales. Se sentía completamente como una individualidad solitaria, ya como ser extraño y enfermizo ermitaño, ya como hipernormal, como un individuo de disposiciones geniales y elevado sobre las pequeñas normas de la vida común. Consciente, menospreciaba al hombre burgués y tenía el orgullo de no serlo. No obstante, vivía en muchos aspectos de una manera totalmente burguesa; tenía dinero en el banco y ayudaba a su parentela pobre; es cierto que se vestía sin pulcritud, pero con pudor y para no llamar la atención, intentaba vivir en completa paz con la policía, con el recaudador de impuestos y con otros poderes semejantes.Se quedaba siempre viviendo en los territorios de la burguesía, con cuyas costumbres, normas y ámbito no dejaba de estar en relación, pese a que fuera antagónica y rebelde. Además, se había criado en una educación de pequeña burguesía y había conservado desde entonces varios conceptos y hábitos.Así admitía y aseguraba siempre con una mitad de su ser y de su actividad, lo que con otra mitad negaba y peleaba. Educado con rigor y buenos hábitos en una casa de la burguesía, se encontraba siempre apegado con parte de su alma a las órdenes de este mundo, incluso luego de haberse individualizado hacía mucho tiempo por encima de toda medida posible en un ámbito burgués y de haberse liberado del contenido ideal y del credo de la burguesía.El lobo esteparioHermann Hesse
sábado, 13 de noviembre de 2021
Tercera parte: la naturaleza del lobo estepario
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Capítulo 4. Desierto
No sé por dónde empezar. No sé cómo contar mi historia sin sentir repulsión y disgusto por la magnitud de mis pensamientos. Alguien como y...
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